tesis:
El fracaso del fútbol colombiano en todos sus niveles, desde la Selección hasta los clubes, no radica en la falta de jugadores o la mala calidad de ellos. Esta falta de triunfos se debe al mal manejo por parte de los dirigentes, quienes anteponen sus bienes particulares por encima de los comunales. Son tan malas las decisiones que es muy probable que estemos en el peor momento del fútbol nacional de los últimos 20 años. Fuera de cualquier competencia internacional a nivel de clubes y muy cerca de qeudar por fuera (por tercera vez consecutiva) del mundial, los dirigentes no parecen darse cuenta de la necesidad de un cambio inmediato qeu mejore drasticamente las condiciones del deporte más popular del país.
Por: Camilo Bravo
Por la boca
Por: Iván Mejía Álvarez
Un sector de hinchas del Cali había llevado hace pocos días una pancarta gigantesca al estadio Pascual Guerrero para burlarse del regreso del Pipa de Ávila. “Todo circo pobre tiene su enano”, decía aquella tela que se exhibió en la tribuna.
Y pensar que a los 15 días aquel ‘enano’ del cual se burlaron, al que quisieron ridiculizar, lo mismo que a ese equipo lleno de conflictos, dramas e incertidumbres les pintó la cara en el clásico vallecaucano con un lapidario 3-1, con gol incluido del samario.
Pero eso no es nada. El técnico del Cali, José Eugenio Hernández, dijo antes del partido que era una pena que en el fútbol colombiano jugara un delantero de 45 años, que eso hablaba mal del nivel. Lo peor, para él, es que ese delantero de 45 años les marcó un gol, adelantándose a la lenta e ineficiente defensa caleña. Quién es peor, el equipo que lleva a su alineación por motivos económicos y ausencia de otras alternativas al jugador de 45 años o el equipo que siente en carne propia los goles y la actuación de aquel jugador. El pez muere por la boca y hoy Cheché, cuyo trabajo como técnico en el Cali es discreto, debe admitir que el único que ha hecho el ridículo es él con sus declaraciones.
Es el mismo caso de García, el técnico de Millonarios, quien durante largos años se burló del trabajo de los técnicos que llegaron al equipo. Prince, Osorio, Pecoso Castro, Vanemerack y Quintabani debían soportar su presencia en las canchas de las inferiores criticando el trabajo de los encargados de turno. Ahora, cuando gracias a su sospechosa condición de ‘socio-técnico-directivo’ llegó al comando del plantel, el balance de su producción es paupérrimo. Un 37% de rendimiento y ya eliminado de la Copa Postobón. En otro momento, en otras circunstancias, la directiva de Millos se reuniría y lo echaría a la calle por bajo nivel, por fracaso en la consecución de metas, por desactualizado. Le aplicarían lo que el se encargó de hacerles a los antecesores. A uno de ellos, incluso, lo trataba de ‘recreacionista’ y ese técnico, Juan Carlos Osorio, hizo muchísima mejor campaña que el ‘dueño-técnico-contratista-comisionista’.
Rápidas anotaciones: qué bien jugaron Medellín, Santa Fe y América los clásicos. El rojo fue dominante en la jornada. Lindos goles, el de Marangoni, el de Maggiolo, el de Ómar Pérez, el primero de Gutiérrez. A pesar de la cantada eliminación colombiana, el público respondió. Ojo con ese muchacho Andrade, del América, que juega bien a la pelota, lo mismo que Michael Ortega.
Cuando no hay pan, buenas son las arepas
Hoy tengo más certezas que dudas y muchas preguntas con respuestas.¿Estamos eliminados?, creo que sí. Y no es cosa de ahora. Es lo que merecemos por los múltiples errores cometidos. El nombramiento de un técnico por descarte, el no cambiarlo cuando la Copa América avisó del fracaso que se vendría y sostenerlo, hasta cuando no había remedio, agravó la situación. Igual hay que jugar lo que falta, y acara de perro, para ver si un milagro limpia el sucio camino.
¿Tenemos jugadores?Si y buenos. Solo que están muy jóvenes y aún no han podido hacer equipo. Ayudaron, sin estar aún maduros, en una urgencia apurando sus tiempos. Debían llegar lentamente, pero la necesidad los puso como solución a un problema que no era el suyo.
La falta de jerarquía, por inmadurez y falta de experiencia, los llevó a desperdiciar la gran oportunidad de seguir avanzando, particularmente en Uruguay. Hay por lo menos 20 jugadores que están para reventar en la próxima eliminatoria.
¿Lara debe seguir?Pienso que sí. Salvo que aparezca una mejor opción y del exterior. En el medio ninguno está en línea de explotar el talento que espera un verdadero guía. Y el que venga de fuera debe tener experiencia en eliminatorias y en el manejo de selecciones.
Ser entrenador y técnico es muy distinto a ser seleccionador, que es lo que se necesita para esta particular competencia. Eso de traer a un foráneo por el solo hecho de serlo es un error. Es hora de dejar cuajar un proyecto dándole tiempo y más cuando el técnico y los jugadores ya tienen un conocimiento mutuo.
¿Y la sede qué?Fue uno de los máximos errores del anterior técnico. Escoger una plaza de altura y no entrenarse en ella, condenó a Bogotá y al equipo. Pensar que la solución estaba en un aparato que costó una fortuna y de nada sirvió, términó siendo un engaño más.
Volver a Barranquilla es un imperativo. Nunca debimos salir de allá. La ilusión que se dejó ver en la última semana no dejó de ser un simple espejismo frente a una realidad inatajable. Se había hecho, desde el comienzo de la eliminatoria, todo lo posible para no ir al Mundial.
La cabeza fría y la valentía para defender proyectos a largo plazo deben ser la cuota inicial para revertir una historia que ya se hace repetitiva desde que se desmontó, en el 98, una fórmula ganadora difícil de encontrar.
Destacado“La cabeza fría y la valentía para defender proyectos a largo plazo deben ser la cuota inicial para revertir una historia que ya se hace repetitiva…”
Carlos Antonio VélezNuevo EstadioBogotá
MUCHA BOLA
Políticamente incorrecto
Por: Antonio Casale
De los 36 equipos “profesionales” de fútbol que hay en Colombia, 18 de la A y 18 de la B, según fuentes de Acolfutpro sólo 18 están al día con sus obligaciones.
Ellos son Once Caldas, Júnior, Barranquilla FC, Santa Fe, Huila, Tolima, Cali, La Equidad, Cúcuta, Nacional, Envigado, Academia, Bogotá, Soacha, Expreso Rojo, Palmira, Depor, Itagüí y Real Santander. Algunos de ellos, como Cúcuta, presentan deudas por concepto de publicidad con sus jugadores; Chicó está al día pero algunos jugadores no tienen seguridad social. Es decir, el 50% de los clubes deben dinero a sus empleados.
El viernes comenzará el torneo semiprofesional de la primera división con ocho equipos que viven situaciones económicas difíciles, entre los que se destacan América, Millos, Medellín, Pereira y Pasto. Sin embargo, los encargados de que esto funcione responden como El Pibe, “todo bien, todo bien”.
Cuando un equipo queda eliminado de los cuadrangulares puede perder hasta $2.000 millones pues vive sólo de taquillas y patrocinios, pero como son propiedad de personas naturales no hay socios visibles que puedan poner cuotas extraordinarias. Nadie sabe de quién son los clubes, nadie exige que se conviertan en sociedades anónimas, nadie piensa en detener el torneo hasta que las escuadras estén en orden, nadie dice nada.
Lo normal sería parar el comienzo del torneo hasta tanto estén todos en orden, pero no es políticamente correcto cuando se necesitan los votos para la reelección de marzo en la boyante Federación Colombiana de Fútbol, cuando el Gobierno se hace el de la vista gorda porque al no ser capaz de brindar esparcimiento y recreación en otras disciplinas prefiere dejar al fútbol quieto. Que Acolfutpro haga huelga de jugadores no es viable porque quedaría mal con un país que les exige pan y circo a costa de lo que sea, y por otra parte ellos a veces no saben ni contra quién pelean pues hay muchos dueños de equipo anónimos.
Mientras tanto, seguiremos en lo políticamente correcto, es mejor que nuestro campeonato sea cada vez peor que destapar esa olla podrida que a muchos puede incomodar, aunque sean más los futbolistas afectados que no pueden llevar a sus hijos al médico o el mercado a la casa, y a quienes a pesar de eso madreamos por jugar mal.
LA TRIBUNA DE MAROCCO
Alerta
Por: Andrés Marocco
Esta semana se celebraron los 60 años de la Dimayor. Fiesta por todo lo alto, como lo ameritaba la ocasión. Invitados especiales, reconocimientos, buena comida, trago, discursos, abrazos.
Pero curiosamente esa misma noche Acolfutpro, la asociación de jugadores profesionales, en un acto que algunos tildan de oportunista pero al menos real y loable, entregaba 30 mercados a los jugadores del Rionegro para ayudar a sobrellevar la situación de pobreza de sus jugadores que hace rato no reciben ni un peso.
A lo mejor con el sentido de solidaridad que nos caracteriza la situación se pueda mejorar, pero es increíble que estas cosas pasen. En el mundo, grandes clubes han pasado por problemas económicos, pero no sé si tantos en un país. Los de la B en su mayoría tienen que hacer malabares para sobrevivir, y en la A esta misma semana hasta el que mejor juega y principal candidato al título, el DIM, le debía plata al plantel.
A mí me gusta hablar de lo bueno y considero que hay mucho de eso en esta generación, decir que se ha jugado bien en las últimas fechas, que hay emoción, que mejoraron las asistencias a los estadios, que este sábado y domingo no hubo escándalos, pero no podemos tapar el sol con las manos y seguir derecho sobre un flagelo gravísimo como éste. Hay que atacar estos inconvenientes desde la raíz. Si los equipos no tienen garantizado con qué pagarles a sus jugadores, estamos fregados. Este tiene que ser un buen negocio, pero no lo saben manejar los que tienen que hacerlo. No se puede vivir exclusivamente de las taquillas, hay que encontrar otro tipo de soluciones que garanticen la tranquilidad todo el año. Cada club debe tener gerentes deportivos que conozcan el cuento y contraten bien, formando verdaderas empresas. Gerentes financieros y comerciales que se dediquen a administrar y explotar el mercadeo del producto. Los directivos que no entiendan de esto deben sumar gente que los guíe y dejar de pensar que están arriando ganado. Los futbolistas son seres humanos, llenos de problemas y responsabilidades que no se limitan solamente a marcar goles. Tienen esposas e hijos que se enferman y que no atienden en las clínicas porque al patrón no le alcanzó para pagar el mes de la EPS.
Pero con todo y eso como los guerreros del América o el Pereira, el sábado salen a derrotar a sus rivales. Y todavía les exigimos más actitud y mejor nivel, como si fueran de hule. Ahora que se acaba el año es el momento para que dichos “genios” proyecten el 2009 como debe ser. Tratar de comprometer a las ciudades con la causa, idearse estrategias de fidelización de los hinchas para que no abandonen el equipo en las primeras fechas, moverse ya porque sabemos todos que no va a ser un año fácil para conseguir plata. ¿Cómo vamos a volver a un Mundial si en la casa no estamos bien? Hay que congratularse por 60 años de alegrías, pero primero hay que pensar ya en el futuro porque si nos descuidamos podría ser sin torneo de ascenso y apenas 10 equipos profesionales.
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tesis:
ResponderEliminarEl fracaso del fútbol colombiano en todos sus niveles, desde la Selección hasta los clubes, no radica en la falta de jugadores o la mala calidad de ellos. Esta falta de triunfos se debe al mal manejo por parte de los dirigentes, quienes anteponen sus bienes particulares por encima de los comunales. Son tan malas las decisiones que es muy probable que estemos en el peor momento del fútbol nacional de los últimos 20 años. Fuera de cualquier competencia internacional a nivel de clubes y muy cerca de qeudar por fuera (por tercera vez consecutiva) del mundial, los dirigentes no parecen darse cuenta de la necesidad de un cambio inmediato qeu mejore drasticamente las condiciones del deporte más popular del país. MUY BIEN…ARREGLA PROBLEMAS DE DIGITACIÓN Y DE ORTOGRAFIA
ARGUMENTOS: TE DEJÉ AQUÍ LO MÁS IMPORTANTE Y LO QUE ES VÁLIDO PARA TU TESIS…AHORA DEBES RESUMIR CLARAMENTE LOS ASPECTOS MÁS IMPORTANTES…EN TUS PALABRAS E IR INSERTANDO LOS ENTRECOMILLADOS QUE CONSIDERES MÁS IMPORTANTES.
Quién es peor, el equipo que lleva a su alineación por motivos económicos y ausencia de otras alternativas al jugador de 45 años o el equipo que siente en carne propia los goles y la actuación de aquel jugador. El pez muere por la boca y hoy Cheché, cuyo trabajo como técnico en el Cali es discreto, debe admitir que el único que ha hecho el ridículo es él con sus declaraciones.
Es el mismo caso de García, el técnico de Millonarios, quien durante largos años se burló del trabajo de los técnicos que llegaron al equipo. Prince, Osorio, Pecoso Castro, Vanemerack y Quintabani debían soportar su presencia en las canchas de las inferiores criticando el trabajo de los encargados de turno. Ahora, cuando gracias a su sospechosa condición de ‘socio-técnico-directivo’ llegó al comando del plantel, el balance de su producción es paupérrimo. Un 37% de rendimiento y ya eliminado de la Copa Postobón. En otro momento, en otras circunstancias, la directiva de Millos se reuniría y lo echaría a la calle por bajo nivel, por fracaso en la consecución de metas, por desactualizado. Le aplicarían lo que el se encargó de hacerles a los antecesores. A uno de ellos, incluso, lo trataba de ‘recreacionista’ y ese técnico, Juan Carlos Osorio, hizo muchísima mejor campaña que el ‘dueño-técnico-contratista-comisionista’.
El nombramiento de un técnico por descarte, el no cambiarlo cuando la Copa América avisó del fracaso que se vendría y sostenerlo, hasta cuando no había remedio, agravó la situación
¿Lara debe seguir?Pienso que sí. Salvo que aparezca una mejor opción y del exterior. En el medio ninguno está en línea de explotar el talento que espera un verdadero guía. Y el que venga de fuera debe tener experiencia en eliminatorias y en el manejo de selecciones.
Ser entrenador y técnico es muy distinto a ser seleccionador, que es lo que se necesita para esta particular competencia. Eso de traer a un foráneo por el solo hecho de serlo es un error. Es hora de dejar cuajar un proyecto dándole tiempo y más cuando el técnico y los jugadores ya tienen un conocimiento mutuo.
¿Y la sede qué?Fue uno de los máximos errores del anterior técnico. Escoger una plaza de altura y no entrenarse en ella, condenó a Bogotá y al equipo. Pensar que la solución estaba en un aparato que costó una fortuna y de nada sirvió, términó siendo un engaño más.
ResponderEliminarVolver a Barranquilla es un imperativo. Nunca debimos salir de allá. La ilusión que se dejó ver en la última semana no dejó de ser un simple espejismo frente a una realidad inatajable. Se había hecho, desde el comienzo de la eliminatoria, todo lo posible para no ir al Mundial.
La cabeza fría y la valentía para defender proyectos a largo plazo deben ser la cuota inicial para revertir una historia que ya se hace repetitiva desde que se desmontó, en el 98, una fórmula ganadora difícil de encontrar.
De los 36 equipos “profesionales” de fútbol que hay en Colombia, 18 de la A y 18 de la B, según fuentes de Acolfutpro sólo 18 están al día con sus obligaciones.
Ellos son Once Caldas, Júnior, Barranquilla FC, Santa Fe, Huila, Tolima, Cali, La Equidad, Cúcuta, Nacional, Envigado, Academia, Bogotá, Soacha, Expreso Rojo, Palmira, Depor, Itagüí y Real Santander. Algunos de ellos, como Cúcuta, presentan deudas por concepto de publicidad con sus jugadores; Chicó está al día pero algunos jugadores no tienen seguridad social. Es decir, el 50% de los clubes deben dinero a sus empleados.
El viernes comenzará el torneo semiprofesional de la primera división con ocho equipos que viven situaciones económicas difíciles, entre los que se destacan América, Millos, Medellín, Pereira y Pasto. Sin embargo, los encargados de que esto funcione responden como El Pibe, “todo bien, todo bien”.
Cuando un equipo queda eliminado de los cuadrangulares puede perder hasta $2.000 millones pues vive sólo de taquillas y patrocinios, pero como son propiedad de personas naturales no hay socios visibles que puedan poner cuotas extraordinarias. Nadie sabe de quién son los clubes, nadie exige que se conviertan en sociedades anónimas, nadie piensa en detener el torneo hasta que las escuadras estén en orden, nadie dice nada.
Lo normal sería parar el comienzo del torneo hasta tanto estén todos en orden, pero no es políticamente correcto cuando se necesitan los votos para la reelección de marzo en la boyante Federación Colombiana de Fútbol, cuando el Gobierno se hace el de la vista gorda porque al no ser capaz de brindar esparcimiento y recreación en otras disciplinas prefiere dejar al fútbol quieto. Que Acolfutpro haga huelga de jugadores no es viable porque quedaría mal con un país que les exige pan y circo a costa de lo que sea, y por otra parte ellos a veces no saben ni contra quién pelean pues hay muchos dueños de equipo anónimos.
LA TRIBUNA DE MAROCCO
Alerta
Por: Andrés Marocco
Esta semana se celebraron los 60 años de la Dimayor. Fiesta por todo lo alto, como lo ameritaba la ocasión. Invitados especiales, reconocimientos, buena comida, trago, discursos, abrazos.
Pero curiosamente esa misma noche Acolfutpro, la asociación de jugadores profesionales, en un acto que algunos tildan de oportunista pero al menos real y loable, entregaba 30 mercados a los jugadores del Rionegro para ayudar a sobrellevar la situación de pobreza de sus jugadores que hace rato no reciben ni un peso.
Si los equipos no tienen garantizado con qué pagarles a sus jugadores, estamos fregados. Este tiene que ser un buen negocio, pero no lo saben manejar los que tienen que hacerlo. Cada club debe tener gerentes deportivos que conozcan el cuento y contraten bien, formando verdaderas empresas. Gerentes financieros y comerciales que se dediquen a administrar y explotar el mercadeo del producto. Los directivos que no entiendan de esto deben sumar gente que los guíe y dejar de pensar que están arriando ganado.